Leyendo un artículo titulado Los mensajes de los usuarios III (y un bug en el español) en microsiervos.com (blog de variados temas geeks en España para quienes no lo conozcan) recordé cuantas veces me ha pasado eso a mi: Del como uno convertido en el señor-arregla-computadores-y-cuanto-aparato-electrónico-de-la-casa-exista, y claro si tienes la “suerte” de ser más hábil agrega arregla compus del trabajo a la lista.

Las personas suelen creer que puedes tener respuesta para todo lo que no funciona -alguien dijo “let me google that for you?“- y lo peor radica en que no se molestan en tratar de explicar bien el problema que les atañe, uno además de ser geek-arregla-tarros debe convertirse en una suerte de adivino, el cual telepáticamente es capaz de ver la pantalla del usuario -ni hablar de sugerir que instale un VNC- y resolver sus problemas.

Como olvidar esa vez que estaba tratando de hacer funcionar un sitio web mi hermano me llama desde la casa para decirme casi gritando que no funcionaba internet, a lo cual yo respondo -no sin cierta cuota de ironía- : ¿y qué quieres que haga yo?. En su frustración le pude decir que estaba ocupado, y que recién llegada la noche -cuando estuviera en casa claro- lo podría ver. Y es que claro, si no es capaz de indicar ningún síntoma además de que no funciona, es poco lo que puedo hacer, ¿no creen?.

La cosa es que la gente no se da el tiempo de pensar bien en ver si lo pueden arreglar ellos mismos, de intentar describir bien los pasos -cuantas veces he ‘arreglado’ computadores solo preguntando los pasos que siguieron para que encontraran ellos mismos el problema y la solución-.

En lo personal no suelo dar respuestas hasta que plantean bien la pregunta. Esto me ha traído más de algún dolor de cabeza pues la gente no maneja bien su frustración, sin embargo encuentro que es una forma más brutal de hacerles entender que tu tiempo también es valioso, y que además de solucionar sus problemas, no esperen que pierdas tiempo tratando de interpretarlos.

En fin, suerte a todos quienes al igual que yo sufren -e igual gozan aveces- de esto.